Letra y Musica de Hilarion Correa.

Ndaikatuvéima aiko en el oscuro silencio
oî pype sentimiento che jopýva che kamba
aipotánte rerovía mi enorme sufrimiento
mi incansable tormento a hasava nde rehe

Romoñe’êva voi cohecha ypy guive
añandúgui che rekove nde mba’erante voi
techaga’u che aho’î ku ahecha ramo reho
apytáva ajahe’o sin consuelo che añomi

Pe nde ava iñapopê mburukuja poty jeráicha
ha che anga ku mitãicha nde rehe ama’ê asy
osyry che resay a hecha ramo nde desprecio
ha che con tanto aprecio romoñeêva che yvoty.

Che kamba resa jajái mi lucero vespertino
nde pópe péina amoîma che ãngã che rekove
emoi tojovere tatá pe nda che rayhuiro
ma’êra piko en este mundo aderehe’y alkovese.

Tapaópe orrepíká la campanita de bronce
upépe che a la Virgen añesû ha añembo’e
ichupe ajerure con devoción y firmeza
amanda sagrada promesa che rayhu haguâ ndeave.

Upe che rayhu ha ára ipotypane las rosas
oúne las mariposas o anuncia che alegría
y en medio del bello día arekomíne esa suerte
ante che aho’i muerte ro hetûvo che kamba.

Traducción:

Ya no puedo vivir en el oscuro silencio
existen en ella sentimientos que me afligen morena mía
solo quiero que creas mi enorme sufrimiento
el incansable tormento que estoy pasando por ti.

Te admiraba siempre desde el momento en que te vi
porque siento que mi vida, es solamente para ti
nostalgia me invade cuando veo que te vas
y me quedo lamentándome, sin consuelo en mi soledad.

Los rizos de tus cabellos tan bellos tal pasionaria
y yo como niño pequeño te observo con embeleso
fluyen mis lágrimas cuando veo tu desprecio
si yo con tanto aprecio te alabo mi bella flor.

Mi morena de ojos refulgentes, mi lucero vespertino
en tus manos encomiendo mi alma y mi vida
ponla en el fuego para que se quemen si no me amas
para que más querría vivir en este mundo sin ti.

En la Iglesia repica la campanita de bronce
allí yo a la virgen le ruego de rodillas
a ella le pido, con devoción y firmeza
le mando sagrada promesa para que me ames tú también.

Ese día en que me ames, florecerán todas las rosas
ya vendrían las mariposas a anunciarme alegría
En medio del bello día, tendría esa suerte
antes de que me curva la muerte, de besarte mi morena.

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